miércoles, abril 12, 2006

PRESENCIA DE UNA AUSENCIA

Vagabundeo por varios temas, ninguno me convence, abro mi cuaderno de notas, rastreo, linkeo, busco alguno que detone una chispa...

... construyen un puente que no da el ancho, que no llega a las orillas; en China se realiza un Congreso sobre el wáter; un fotógrafo asesinado registra la imagen del victimario; entregan el premio al peor inicio de una novela; el Ministro de Cultura del gobierno de Hamas prohíbe la danza del vientre; una mujer de California es objeto de estudio porque es la única persona en el mundo que posee “una memoria perfecta”. Esto está bueno, pulsó alguna tecla interna. Se dice que ella puede recordar minuto a minuto todo lo que ha ocurrido durante su vida. Su cerebro funciona de manera diferente, pero no se ha logrado descubrir el motivo.

Pobrecita. Acordarse de todo debe ser abrumador. El tema de la memoria me apasiona, tiene que ver con mi historia. En los ochenta un grupo de amigos escribimos un largo reportaje en tres volúmenes que se llama “Chile. La Memoria Prohibida”. Es la crónica de la violación de los derechos humanos realizada a medida que iban sucediendo hechos terribles. Por esos días nos impulsaba, quizá para poder soñar un futuro, la necesidad de combatir el olvido.




Lo titulamos así porque en este país estaba prohibido tener memoria, incluso era peligroso, y por eso quisimos relatar lo que no estaba permitido relatar. Un par de años antes, con otros amigos, hacíamos unos documentales medio clandestas bajo el título genérico de Teleanálisis. Entre otros, realizamos un documental llamado “Las imágenes del país invisible”, que aludía a la vida cotidiana en Chile durante la dictadura. Vida, y tantas veces muerte cotidiana, que era excluida de la TV de esos años y que sólo mostraba una realidad de utilería. El país real se había tornado invisible, pero tomamos una cámara y salimos a registrarlo.



Me importa la memoria, y también me importa el futuro. Creo que la manera más fecunda y creativa de enfrentarlo es teniendo memoria.

En un terreno similar alguien, ahora no recuerdo quien... ¡qué paradoja!... ahora sí, me acordé, fue Naum Kramarenco el que dijo que un país sin cine era como una familia sin álbum de fotos. Kramarenco era un cineasta chileno que en los años cincuenta hizo una película que se llama “Tres miradas a la calle” que estaba inspirada en el cine neorrealista italiano, una corriente que se aproximaba a la vida cotidiana reivindicando “la estética de la realidad.” Una estética franca, sin maquillaje, que buscaba las historias y emociones reales de personajes reales. Desde esa vocación surgió “Las imágenes del país invisible”.

Y antes de eso (no hay caso, cada acontecimiento es hijo de un acontecimiento anterior) estuvo mi tesis de grado en periodismo, una introducción a la semiología de la imagen que nos llevó a explorar la teoría del signo. El signo es un objeto (una palabra, una imagen) que sustituye al objeto o sujeto representado (una casa, una mujer). Por lo tanto, el signo se refiere “la presencia de una ausencia, ” expresión de Sartre que más tarde retoma Edgar Morin en “El cine o el hombre imaginario” (imperdible).

Existe una sutil belleza en esta afirmación. Es un punto en el cual la teoría adquiere un halo poético y también la vida fluye por un delicado camino inverso: la lucidez de la poesía ilumina ciertos conceptos abstractos.

El tema de la memoria también está en el centro de la novela de Umberto Eco “La misteriosa llama de la reina Loana”. El protagonista pierde súbitamente su memoria. No sabe quien es, tampoco quienes son los otros. Poco a poco comienza a vislumbrar fragmentos de la memoria y su esposa lo convence de irse a vivir a la casa donde transcurrió su infancia, pensando que al reencontrarse con los objetos que lo rodearon iba a recuperar su memoria.



Interesante la propuesta (mientras escribo, el recuerdo de un triciclo rojo hace fluir mi memoria emotiva), porque los objetos de la infancia se convierten en signos de algo tan intangible como el recuerdo de una tarde gris o un instante de felicidad. Los objetos que nos acompañaron tienen el poder de constituirse en “la presencia de una ausencia”, de aquello que fue y que nunca más será.

Pobre mujer de California, que automática y mecánicamente recuerda todo. Creo que la memoria deber ser también un acto de la voluntad, una opción ética, una lucha contra el olvido.

Recordar viene del latín recordari y en algunos lugares significa despertar, es decir, dejar de dormir. Recordari también significa volver a pasar por el corazón; seguramente es por eso que la memoria está llena de emociones.


Me encanta el linkeo veloz, unas pocas palabras, “una mujer de California posee una memoria perfecta”, desataron un pequeño relámpago y una escritura viajó con cierta autonomía por diversos ámbitos, buscando el alma y los recuerdos, quizá para otorgarle presencia a las ausencias.

miércoles, marzo 22, 2006

PASQUINES Y BESOS CON LENGUA

30 de abril de 2007. Acabo de leer que en México la Iglesia Católica excomulgó a los legisladores del DF que despenalizaron el aborto hasta las doce semanas de embarazo. A propósito de excomuniones, el chileno Juan Rafael Allende tiene dos records, que se relatan más abajo.

UNO. Para entrevistar a Patricio Fernández, director de The Clinic, busqué el origen de la palabra pasquín, porque así le gusta a él denominar a la revista. Seguramente para diferenciarla de la prensa tradicional vinculada a los grandes poderes.

DOS. Según la Real Academia Española pasquín es una “revista con artículos e ilustraciones de mala calidad y de carácter sensacionalista y calumnioso”. Bien. Eso es lo que hace atractivos a los pasquines.





TRES. El nombre tiene su origen en una estatua griega del siglo III A. C. que está en Roma y es conocida como Il Pasquino. Es un torso desnudo que representa a Menealo con el cuerpo de Patroclo. Otra versión afirma que es Ayax con el cuerpo de Aquiles. Eso no importa, da igual, olvídenlo, el punto es que en la estatua habitualmente hay papeles que contienen denuncias y sátiras contra los poderosos. (Atención, por si ya están lateados, el héroe de esta historia es un chileno del siglo 19).


CUATRO. La estatua debe su nombre al Maestro Pasquino, un sastre jorobado del siglo XV que vivía en las cercanías y era famoso por la mordacidad de sus comentarios. A causa de este personaje se convirtió en una práctica común pegar papeles con burlas e ironías en la estatua. Los llamaron pasquines.

CINCO. Pero faltaba gente en el baile. La presencia de los papeles en Il Pasquino se extendió a otras estatuas cercanas, entre otras, Marforio, Madama Lucrecia y Abondo Rizio.

SEIS. Los monumentos comenzaron a dialogar entre sí y terminaron siendo conocidos como el Congreso de los Ingeniosos o las estatuas parlantes. Interesante, un Congreso ingenioso.

SIETE. Il Pasquino, ojo, no el sastre jorobado sino la estatua, estuvo a punto de ser arrojado al río Tevere por ser el iniciador de estos diálogos.

OCHO. Aparece en escena un antecesor del actual Papa Benedicto XVI. Se trata de Benedicto XIII, Papa italiano (no confundir con Benedicto XIII, antipapa español). En 1727 Benedicto XIII estableció la pena de muerte, la confiscación de bienes y la infamia del nombre para los que difundieran pasquines (lo siento Pato Fernández) y así terminó este popular género literario.

NUEVE. El único que sobrevivió a la repre es Il Pasquino que hasta el día hoy exhibe pasquines. Se lo puede visitar en la Piazza di Pasquino, vecina a la Piazza Navona, en el centro histórico de Roma. Pueden pegar un papelito y decir lo que quieran. Tranquilos, Benedicto XIII ya murió.

DIEZ. Ahora viene lo bueno. Un siglo y medio después un chileno puso las cosas en orden. Alrededor de 1880 Juan Rafael Allende, autor de novelas y poemas, publicaba apasionados y divertidos pasquines en contra de los estratos dominantes de la sociedad, los banqueros y la Iglesia.

ONCE. Ahora viene lo malo. La Iglesia no demostró tolerancia ni sentido del humor y procedió a excomulgar a Juan Rafael Allende, a quien ya podemos calificar como el padre de la prensa satírica chilena.

DOCE. Esto es lo ridículo. La Iglesia excomulgó dos veces a Juan Rafael Allende. Pregunta, ¿cuando se excomulga a un excomulgado vuelve a quedar adentro de la Iglesia y sale el tiro por la culata o es como pegarle un tiro en la cabeza a un muerto?

TRECE. Aquí viene el final feliz. Juan Rafael Allende, para no quedarse corto, publicó un edicto y excomulgó a la Iglesia.

P. D. Ahora viene el triste epílogo. Para el Hora 25 que se emite esta semana se me encargó (mentira, yo me ofrecí, supliqué, rogué) entrevistar a Juanita Parra, Ximena Cubillos y Colombina Parra, que integran el grupo Besos con lengua.


Me preparé, leí, investigué largas horas hasta que supe de un antiguo mito que sostiene que los besos con lengua secuestran el alma. Flor, dije, yo, esta es la mía, vamos Góngora, tu puedes. Hice dieta, reaparecí por el gimnasio, tomé mucha agua, medité, respiré profundo. Me preparé a conciencia.

La voy a hacer corta porque no quiero continuar sufriendo. Me fue pésimo, no pude secuestrar el alma de ninguna de las Besos con lengua con un beso con lengua. Como soy realista tenía preparada una salida digna. En el programa anterior Frijoles había secuestrado a Diana Massis (cuando reapareció, ella estaba sonriente). Mi último intento fue pedirles a Besos con lengua que me secuestraran, que yo mismo pagaba el rescate, por anticipado, al contado, sin boleta, les juré que nos las denunciaría ni a mi mamá ni a la policía, pero no quisieron, permanecieron inconmovibles y nada las convenció.

Me retiré absolutamente derrotado y avergonzado, como una estatua parlante repentinamente enmudecida y ahora las cosas van de mal en peor, últimamente he estado soñando con Benedicto XIII.

Por si tuvieran la cruel tentación de ver el programa les aviso que mejor no lo hagan. Borré todo.

miércoles, marzo 08, 2006

CRÓNICAS BRAVAS


En cada programa descubro nuevas cosas, es lo mejor del periodismo. Preparando el que se emite el jueves 9 de marzo me encontré con el libro “Postales urbanas”, de Álvaro Bisama, que es colaborador en la revista de libros de El Mercurio, en The Clinic y en la revista Ciudad/ Arquitectura. Gran mezcla de mundos, miradas y lectores. Además viene con fotografías de Elisa Bertelsen que tienen mucho estilo.

Bisama es un excelente cronista que logra transmitir el alma fracturada de personajes, instantes y fragmentos de distintas ciudades. De Santiago dice que “es una especie de Frankenstein pervertido o un niño con síndrome de gigantismo.” Me parece notable la crónica “34 historias cortas del Barrio Puerto” que después de relatar historias de una línea de diversos personajes en tugurios porteños describe su retorno ¿a casa?: “...Son un ejército de zombies extenuados, que quieren evitar que la luz del día les pegue en el rostro, que les devore la poca energía que les queda. Suena una sirena de policía, los paraderos están llenos. Amanece sobre Valparaíso.” Es un gran homenaje a la frase de Tito Mundt que el mismo Bisama cita al inicio del libro: “Hay horas geniales en esta ciudad”.

Además en el programa hay una buena nota sobre “Fuga”, de Pablo Larraín, que se estrena el 30 de marzo. Hay algunas confesiones confesables (las inconfesables no las supimos) de Benjamín Vicuña, Alfredo Castro y el músico José Luis Domínguez (que asesoró a Vicuña) sobre las actuaciones de cada uno. Creo que es una película muy potente y distinta a lo que se ha realizado hasta ahora en el cine chileno y que en el centro de su historia tiene a una sinfonía macabra nacida de un hecho turbulento. Gran plot.

Me voy un rato por otro lado para decir que me resulta interesante conocer la arquitectura emocional de los personajes narrada por los actores y saber de las resistencias y dolores que en ocasiones provoca el contacto con un alma distinta a la propia que, aunque ficticia, frente a la cámara o arriba del escenario adquiere una existencia misteriosamente concreta.

Alguna vez un amigo actor me dijo que cuando trabajaba en la construcción del personaje a menudo comenzaba por la voz. ¿Cómo habla este tipo? ¿Rápido o lento? ¿La voz le fluye libre o viene arrastrada por una parte del alma que la frena? Es curioso que el proceso de creación de una personalidad compleja puede tener su detonante en el trabajo de probar y definir una voz, una manera de hablar.

Otro amigo me dijo que él prefería comenzar por el movimiento. Sabís Góngora, una de las primeras cosas que me pregunto es ¿cómo camina este conchesumadre?, ¿entra a un espacio como una especie de turbina que remece todo?, ¿o una cierta fragilidad interior hace que a cada paso va como tanteando el lugar donde apoyarse? Mis amigos son imaginarios, pero es un buen mecanismo para especular sobre cómo alguien se mete en el alma de una ficción para que los espectadores por un período de tiempo suspendan su credulidad y sientan que es real, tan real como ellos.

En el caso de un periodista escribiendo en un blog la pregunta podría ser ¿cómo escribe este conchesumadre?, ¿tiene todo pensado de antemano o se hace el dormido mientras los dedos se conectan con el cerebro y con el alma para que él no interfiera con sus estupideces?

Vuelvo al tema para contar que también descubrí a Las Capitalinas, un grupo de chicas entre 17 y 25 años que interpretan cuecas urbanas, esas que nacieron en la ciudad entre prostíbulos y tugurios (segunda vez, me gusta la palabra), en medio de fiestas, borrachos, mochas, cuchillos, gritos, tetas, agarrones, zapateo y mucho vino. La cueca urbana es una especie de cueca brava que huye de la postal lánguida y anodina. (Ese puede ser un buen título para este post que reúne a Bisama y Las Capitalinas: Crónicas Bravas. Listo, un problema menos, ese va.)

Las Capitalinas juegan con influencias rockeras en la cueca, la acercan a generaciones jóvenes y combaten el machismo ancestral. Sus fans les dicen Las Capitarricas. Suscribo.


En el programa también viene un ranking con piernas, una entrevista de Diana al Rumpy y la visión crítica del arquitecto Albert Tidy sobre distintas facetas de Santiago, incluida escultura de Condorito y meado medio clandesta en un paso bajo nivel. Santiago es un baño público, ojalá que nadie tire la cadena porque entonces sí que la cosa se pondría brava.

miércoles, marzo 01, 2006

"HORA 25"


Llegó la hora, después de mucho trabajo este jueves 2 de marzo salimos al aire con Diana Massis que es una periodista top y con un excelente equipo de realización.

"Hora 25" es la hora que no existe y por eso todo puede ocurrir, es la hora de la imaginación y la creación, del terror y el espanto, de los noctámbulos y de los sonámbulos, del punto de vista incisivo, del debate y la polémica y bla bla bla...

Algunas notas de mi reporteo para el primer programa. Para conversar con Claudio Pardo, líder del grupo Los Picantes, exploré el tema de los garabatos y se me vinieron a la memoria un par de cosas.

En Roma existe un restorán que se llama “La parolaccia” (palabrota, garabato) cuya característica es atender a los clientes a chuchadas, algo así como “¿y qué se va a servir hoy día el concha de su madre?”, lo que es muy disfrutado por los comensales porque no hay nada mejor que comer con buen humor. Allí hay un ejemplo interesante para distinguir entre el garabato y el insulto. Hay garabatos que en cierto código operan como un juego que muchas veces tiene un componente de ternura, asunto que ya sabemos por las decenas de versiones que puede tener el “huevón”. Por otra parte, como me dijo Claudio Pardo, hay palabras muy formales que dichas de cierta manera pueden ser muy hirientes y ofensivas.

Lo otro fue que me reencontré con un libro leído hace tiempo que se llama “Las malas palabras. Virtudes de la obscenidad”, de Ariel Arango, un psicoanalista argentino. Él afirma que la palabra obsceno vendría de una modificación del vocablo latino “scena”, por lo tanto aludiría a lo que está fuera de la escena, lo que no debe verse, lo que no debe hablarse, lo que permanece censurado de la “escena social”.

Además, haciendo un análisis de pacientes muy reprimidos Arango dice que, en algunos casos, al lograr expresarse con espontaneidad, liberados de las normativas sociales ,“fueron las “malas” palabras las que tuvieron el mágico poder de conjurar los afectos reprimidos” (una especie de “Ábrete Sésamo” del inconsciente). Concluye la idea sosteniendo que “las “malas” palabras son también, como los sueños, un camino real hacia el inconsciente”. Bueno, en “Hora 25” Los Picantes van a estar en escena y no fuera de ella con canciones populares que tienen la chuchada bien dicha y el garabato bien puesto.

Buscando datos acerca de las prohibiciones en el cine recordé en el programa que en EEUU alguna vez una “Liga por la Decencia y las Buenas Costumbres” propuso que las funciones de cine se efectuaran con la luz prendida porque afirmaban que la oscuridad incita al pecado. Si las cosas fueran así por el día seríamos santos y por la noche pecadores, pero el punto es que no creo que el pecado dependa del wataje de un ampolleta.

Otra de prohibiciones que recuerdo ahora que escribo. Cuando los talibanes llegaron al poder en Afganistán prohibieron el cine por considerarlo “impuro”, incluso el proyectorista de la única sala de cine que había en Kabul terminó condenado y en prisión por más de tres años. Aparte de una concepción autoritaria del gobierno, la medida también expresa una antigua prohibición de reproducir imágenes (el tema de los iconoclastas da para otro blog) por considerar que se trata de un acto de arrogancia frente al creador.


De hecho, en la Iglesia Católica durante siglos el asunto fue motivo de apasionados debates teológicos y recién en el Segundo Concilio de Nicea, en el año 787, se legitimó la producción de imágenes, particularmente en torno a la vida de los Santos, pero señalando que la pintura debía ser austera ya que sería un pecado de soberbia que las imágenes intentaran superaran al original. De hecho, esa decisión marcó la pintura religiosa durante muchos siglos.

Bueno, el reporteo en los propios recuerdos y en la información que da vueltas por ahí es apasionante. Hora 25. ¿Qué tienen en común SQP y El Mercurio? ¿Quieren enterarse de las últimas películas chilenas que Nicolás López hace mierda? ¿Qué es mejor el festival de silicona o la belleza sencilla? ¿Qué película va a ganar el Oscar? Tienen que ver el programa.

Otra cosa. Este viernes entrevisto a Patricio Fernández, director de The Clinic. Ayúdenme con las preguntas.

domingo, febrero 05, 2006

PROSCRIBIR LA REALIDAD

La Concierto está de vacaciones durante febrero (yo también, pero una semana apenas) y extraño esa hora y media semanal en que elegimos 5 o 6 temas (además de un invitado) y soltamos una conversación improvisada junto a Natalia del Campo y Sergio Fortuño. Por ahora me quedo con un tema que me habría gustado conversar en la radio.

Hemos sido informados que se quiere impedir a través de una ley que los personajes fumen en las películas chilenas. Me parece increíble, cuesta creerlo. En la época de los talibanes en Afganistán se prohibió el cine, por "impuro", e incluso el proyectorista de una sala de cine en Kabul fue condenado a la cárcel. Si se quiere prohibir en las historias de ficción del cine algunas supuestas "malas conductas" (por ahora es fumar, pero ¿qué puede venir después?) trato de pensar cuantas películas jamás se habrían podido filmar.

Algunos ejemplos que se me vienen ahora a la memoria. "Taxi Driver", de Scorsese (Jodie Foster hace una pequeña prostituta atrapada por la violencia urbana, Harvey Keitel interpreta a un siniestro cafiche, De Niro es una especie de ángel vengador en estado de delirio que quiere hacer justicia por su mano en una Nueva York desquiciada que a todos nos alertó, desató conversaciones y reflexiones sobre aspectos importantes de la vida moderna); "Roma", de Fellini (entre otros apuntes de su vida narra magistralmente su adolescente visita a una casa de putas); "Caluga o menta", de Justiniano, (jóvenes marginados que viven al borde de la violencia, que fuman y pitean, y que es un excelente retrato de la vida de sectores marginales en los inicios de la transición); "Belle de Jour", de Buñuel (el lado B de una formal señora burguesa que por las noches desata su sexualidad); "Machuca", de Wood (que en algunas escenas refleja la violencia clasista en el colegio y la brutalidad militar en las poblaciones después del golpe y, además, la maravillosa escena de la leche condensada en que tres escolares se besan y comienzan a expresar su sexualidad); "Play", de Alicia Scherzon (un tipo engaña a su pareja, personas adultas beben y fuman en una fiesta, un par de escenas callejeras violentas); "Se arrienda", de Fuguet (un personaje angustiado narra que su padre le disparó un par de balazos); "Alien", de Ridley Scott (donde asoma la cobardía y la traición en una situación límite); "Thelma y Louise", del mismo director (donde dos mujeres se rebelan ante hombres imbéciles, huyen, una de ella mata al violador de su amiga en un acto desesperado e involuntario, con un final en que ellas, en medio del acoso generalizado, deciden suicidarse); "El chacotero sentimental", de Galaz, (una mujer engaña a su marido); "Sexo con amor", de Quercia (una visión franca y en tono de comedia de la vida sexual de los chilenos, y por allí hay una escena en que en un bar, al fondo, dos extras fuman)...

En fin, para qué seguir. Parece que lo que en el fondo se quiere es proscribir la realidad, blanquear la vida cotidiana, permitir sólo personajes buenitos, sin conflictos ni contradicciones, sin pecados, sin errores, sin dudas, sin sangre en las venas. O sea, películas sin seres humanos y sin humanidad. Las dictaduras, y bien lo sabemos acá, trataron de proscribir la realidad, falsearla, eliminarla y presentar una realidad de utilería. En esos años hice un documental, "Las imágenes del país invisible", que abordaba el país real, el de todos los días el que estaba prohibido en la TV de esos años.

Resulta impresentable que esto ocurra en democracia. Entonces, vamos prohibiendo a Shakespeare, a Cervantes, a Goethe, a Brecht, a David Mamet, a Kurosawa, a Tarantino, a Sofía Coppola, etc. Y de imponerse estos criterios "The Clinic" va a tener que pasar a la clandestinidad, y las personas vamos a tener que vivir nuestras vidas en las sombras, en los subterráneos, en las catacumbas.

Y quizá, como sucede en "Farenheit 451", de Bradbury, donde los bomberos tenían por función quemar los libros para que nadie leyera, capaz que aquí se termine creando un grupete para quemar las películas chilenas en que aparezca una "mala conducta", como fumar, por ejemplo, y nosotros, como en "Farenheit 451", nos tendremos que ocultar en los bosques, aprendernos una película de memoria para transmitirla oralmente a las nuevas generaciones y evitar que la creatividad sea masacrada por un fundamentalismo impresentable porque, claro, ahora son los personajes que fuman, pero me pregunto qué vendrá después porque estas cosas se sabe donde comienzan pero no donde terminan.

(Estoy en la playa en un ciber café, es tarde, me van a echar porque están cerrando, peor aún, estoy fumando, ¿me tomarán preso a la salida? Pero quiero seguir. Voy a seguir mañana).

Día siguiente, Lunes. Sigo. Mi problema no es la ley antitabaco, al contrario, creo que los que fumamos debemos respetar a los que no lo hacen. Más aún, me parece bien que se prohíba fumar en los lugares públicos y en las oficinas, y me parece excelente que los restoranes de menos de 100 metros cuadrados puedan optar por ser para fumadores o para no fumadores.

El punto es que no se puede prohibir la realidad. Por allí llegaríamos a lo peor de la ex Unión Soviética cuando los burócratas eligieron el "realismo socialista" como la única categoría estética válida y permitida. Y, como me dijo un amigo comunista, "lo peor, Góngora, es que eso no era ni realista ni socialista". Pero en ese marco liquidaron, por ejemplo, al escritor húngaro Sandor Márai cuyos libros, "El último encuentro", entre otros, recién pudimos conocer, y tantos otros cineastas, escritores, guionistas, pintores y dramaturgos que fueron castrados por tipos que se creyeron dioses y que desde su infinita soberbia quisieron domesticar y encarcelar a la naturaleza humana.

¿De qué más nos van a cuidar, aparte de los pulmones? ¿Del colesterol, de la gastritis, de la ansiedad, del estrés, de los dolores de cabeza, del insomnio, de la fatiga, de los mareos, de un tobillo que me torcí jugando fútbol? Preferimos que se preocupen, porque para eso fueron elegidos, de los asuntos importantes: de la libertad, la no discriminación, la equidad, la justicia, la distribución del ingreso, el medio ambiente, la salud mental, los derechos de las personas, las AFP, el acceso a la salud, la vivienda y la educación, los derechos de la mujer, el desarrollo de las regiones, etc., etc.

¿Prohibir la realidad en el cine? Por favor, no nos distraigan con tonteras y no se distraigan porque tienen mucha pega por delante y la tienen que hacer bien.

miércoles, enero 18, 2006

BANDA PRESIDENCIAL PARA TODOS

Me gusta el 15 de enero, Molière y Martin Luher King nacieron ese día, tiene onda el 15, pasan cosas, la vida se mueve y nos sorprende, la gente anda pacífica, pero ojo, que también se atreve, confía en la intuición, decide emprender caminos nuevos y elige a Michelle Bachelet la primera Presidenta de la historia de Chile.


Y esa misma noche vimos como la banda presidencial, ese símbolo de la autoridad que siempre estuvo reservado a una sola persona, siempre y cuando fuera hombre, se vendía a luca en las calles y todos la compraban, especialmente el "perraje", como la diputada Ximena Vidal denominó a la gente común, esa que nunca tiene credenciales para entrar a los actos importantes pero que no se enoja porque sabe que la verdadera fiesta siempre está donde caben todos y el único privilegio que se disfruta es el de celebrar juntos y revueltos y abrazados con el que pase por delante.

La noche del 15 las mujeres y los hombres llevaban con orgullo ese símbolo antes tan lejano, tan privilegiado, y paseaban felices por la Alameda sintiendo que ahora la banda presidencial es de todos y que está bueno que así sea porque la merecemos decía un caballero, y bien ganada está decía una señora, y aunque sea medio charcha y esté un poco arrugada no importa porque puta que es bonita la banda a luca y además se nos pega en el corazón y entonces ahora todos queremos usarla para ser presidentes y presidentas de todos los chilenos, de los que ganaron, de los que perdieron, de los que se abstuvieron, de los que anularon y de los que viven lejos, porque está claro que lo pasamos mejor cuando por acá no sobra nadie y por eso tenemos la sensación de estar viviendo algo nuevo y pensando que la vida es rara pero bonita y siempre nos sorprende porque hasta no hace tanto tiempo... quien lo hubiera pensado.

lunes, enero 09, 2006

HISTORIAS DEL CUERPO

En medio de la oscuridad de pronto se enciende una luz cenital y descubro que desde el fondo del escenario una mujer camina lentamente hacia el público a través del silencio. Su cuerpo es frágil y tiembla, a cada paso sus tobillos están a punto de doblarse, realiza un enorme esfuerzo para entrar en un mundo oscuro y desolado, siento que su cuerpo viene viajando desde profundidades muy lejanas y que se puede deshacer en cualquier momento, parece un pajarito recién salido del huevo que acaba de asomarse a un medio hostil, su debilidad me conmueve, su coraje me emociona.


Siempre he tenido la sensación de que el cuerpo tiene varias capas, o varios cuerpos, algunos asomados a la superficie o a nuestra conciencia mientras otros permanecen en las profundidades, en las catacumbas. Cuerpos ocultos, enterrados, subterráneos, olvidados, clandestinos, abandonados, cuerpos que como vagabundos ciegos intentan asomarse, salir a la superficie, romper las barreras del encierro, cuerpos que tienen las huellas de nuestra historia, cuerpos que tienen cosas que decirnos.

Pero vivimos en una cultura del exhibicionismo del cuerpo, cuerpos de plástico, de gimnasio, de dieta, de solarium, de trote histérico, cuerpos publicitarios, televisivos, estelares, faranduleros, taquilleros, cuerpos en sociedad, oportunistas, altaneros, vacíos, que no dicen nada, salvo lo que otros quieren que digan.

Mi conmoción surgió cuando me encontré con un cuerpo que luchaba por salir a la superficie para decirnos algo. Cuerpo franco, conectado con el alma, con el recuerdo, con las emociones. Y entonces me acordé de un libro de Therese Berterat, “El cuerpo tiene sus razones”, donde afirma que si el cuerpo es una casa apenas conocemos un par de habitaciones mientras las otras permanecen ocultas, llenas de telarañas, clausuradas. Cuerpo abandonado que quiere expresarse pero se lo impedimos porque no habitamos en todo el cuerpo sino sólo en algunos de sus fragmentos. Y para ser todo lo que somos necesitamos habitar la casa entera y recorrer esas habitaciones olvidadas, para que nos hablen, para que nos cuenten, para que nos digan quienes somos realmente y poder entonces vivir más plenamente nuestra humanidad.



Todas estas sensaciones y recuerdos se me desataron en los primeros 60 segundos de la obra “Purgatorio”, de Mauricio Celedón, realizada por su compañía Teatro del Silencio, un silencio capaz de decir tantas cosas y de generar un maravilloso estado emocional.


Viva el Teatro, viva Celedón, viva “Purgatorio”, una obra donde purificarse, recordar y sentir.

jueves, diciembre 29, 2005

KONG YA NO ES KING


Cuando Naomi Watts, la protagonista del último “King Kong”, declaró a la prensa que la relación de su personaje con el simio era “pura y paternal” comencé a sospechar que esta versión tenía una carta bajo la manga, que Bush y la derecha norteamericana se anotaban un triunfo en su cruzada moralista y que además de Afganistán e Irak también había sido invadida la industria del cine.

Descubrí que por acá las cosas iban en la misma línea cuando supe que la más reciente adquisición de Piñera para su campaña, el señor Antonio Garrido alcalde de (¡que paradoja!) Independencia dijo, refiriéndose a Lagos y Bachelet, que había que tener mucho cuidado con “los hijos del diablo”. ¿Campaña del terror de nuevo? No pude dejar de acordarme de los días en que Pinochet hacía lo mismo dividiendo a los chilenos entre patriotas y antipatriotas mientras continuaba reuniendo dinero para el futuro.

Eso no era todo. Luego nos enteramos que otra flamante adquisición de la derecha, un señor que se llama Fernando Moreno y que es presentado como un sensible humanista cristiano dijo que todos lo que han votado o voten por Bachelet somos estúpidos. También defendió a Pinochet frente a las acusaciones por derechos humanos y corrupción diciendo que era un chivo expiarorio. Hay más. Mónica Madariaga, ex Ministra de Pinochet, redactora de la ley de (auto) amnistía, dijo que a Bachelet "el indio Morales -refiriéndose así al reciente Presidente electo de Bolivia- no la va a respetar". Además agregó que la situación "exige un pantalón amarrado con alambres." Confieso que me angustié y sentí que todo eso tenía un tufillo a dictadura, a descalificación y a persecución.

Para escapar de tanto bazucazo y también para saber si Kong seguía siendo King me refugié en un cine. Quería comprobar si la arremetida conservadora había torcido una historia que se remonta hasta la mitología griega, la de la bestia enamorada de una bella, y recordando que muchas veces el cine devela la faz visible de lo invisible comencé a ver la película.

Antes había repasado en mi memoria las versiones anteriores, especialmente la de aquella escena en que Kong deposita sobre su mano a la heroína, Anne Darrow, para conocerla mejor. En la versión de Merian Cooper de 1933, interpretada por Fay Wray, la bestia comienza con torpe delicadeza a escarbar con el dedo la blusa de la heroína, que tenía poquita ropa, con natural curiosidad. Ella seguramente pensaba que el mono la iba a matar y el pobre mono, después de verla, era incapaz de pensar nada, mientras los espectadores proyectaban sus temores y pasiones.



En la misma escena de la versión de 1976 dirigida por John Guillermin, donde la heroína es interpretada por la exuberante Jessica Lange, también con poquita ropa, la situación tenía una carga erótica proveniente, de la bestia, de la bella y, ¡cómo no!, del huracán de pasiones de los espectadores. La película respondía al contexto de un cine más franco y liberal realizado por creadores jóvenes que habían irrumpido en una industria pacata y conformista.


Tal como lo sospechaba, la versión actual va por otro lado y la escena entre la bella y la bestia tiene una textura radicalmente distinta a las anteriores. Si en ella Kong hablara lo haría con una voz gangosa y engolada, en un tono muy recatado y con una pronunciación muy correcta, para decir algo así como “¡que bonito tu cabello!”. Plop. Fome. Que lata.


Mataron al mito de la bestia enamorada de la bella, anularon la ambigüedad y la tensión entre la racionalidad y el inconsciente, entre lo civilizado y lo primitivo, entre lo puritano y lo salvaje.


Sumido en las profundidades del desánimo me imaginé que además el simio le diría cosas como jamás leas un blog, cuidado con los hijos del diablo, no escuches la Concierto, no hables con Tarzán, Jane es una libertina, la mona Chita es una perdida, las mujeres tienen que permanecer en su chozita en el árbol y deben pasear por las lianas acompañadas de un hombre, como siempre ha sido, que para eso estamos los machos, para dejar todo donde mismo.

Las declaraciones de Naomi Watts no eran para nada casuales porque seguramente los productores la mandaron para que dejara claro que todo el mundo se estaba comportando con gran recato. Era previsible, especialmente si se toma en cuenta que la derecha norteamericana comandada por Bush le tiene la mirada encima a la industria del cine y la señal ha sido clara: que nadie se descuadre ni piense que se van a permitir inmoralidades.

Ejemplos sobran. Desde los años 30 el senador republicano Will Hays se encargó crear un "código de principios morales" que funcionó hasta 1968. El Código indicaba, entre otras cosas, proscribía imágenes y palabras socialmente inaceptables, relaciones entre personas de distintas razas, la lujuria en las escenas de abrazos, y si eran con besos, además de breves, tenían que ser con la boca cerrada (y no es chiste), evitar gestos provocativos, etc. (Dato aparte: la esposa de Hays lo terminó demandando por reiterados abusos sexuales).


Eso era antes. Ahora no es mejor. El músico rapero Kanye West durante un concierto para las víctimas de Katrina acusó a Bush de promover una imagen negativa de la población negra: “cuando se ve a una familia negra, dijo, es que están saqueando; pero cuando se muestra a una familia blanca se dice que están buscando comida”. La NBC cortó el micrófono inmediatamente después de que el músico mencionó a Bush y en la repetición del programa para la costa Oeste, tres horas más tarde, dejó fuera sus comentarios.

Ahora las emisiones de los grandes eventos transmitidos por televisión, como el Oscar, por ejemplo, se hacen con un retraso de cinco segundos, para dar tiempo a bloquear los micrófonos. Recordemos que Fahrenheit 9/11 de Michael Moore, producido por Miramax, una subsidiaria de la Corporación Disney, generó polémica y ante eso la Disney, presionada por la Casa Blanca, anunció que no distribuiría la película. Durante la invasión a Irak actores como Sean Penn y Susan Sarandon, entre otros, fueron afectados laboralmente por su rechazo a la guerra.


Mientras tanto, acá en Chile las cosas ya comienzan a adquirir un olor a descalificación, a censura y a un machismo desenfrenado que sostiene que ellas no son capaces. Muerto el mito, la bestia se ideologizó y la bella es sometida a proceso, los encendidos homenajes a la mujer se acabaron y ahora las bestias ya no se enamoran de las bellas. Kong ya no es King.

Pero no importa, porque entre todos podemos hacer que el próximo sea un año Nuevo de verdad. Felicidades.

jueves, diciembre 15, 2005

LA VIDA TENUE

La ciudad es áspera, la glotonería visual nos tiene obesos, la mente está invadida por demasiados ruidos, la fuerza emocional se debilita y cada día estamos más exiliados del silencio de la naturaleza y nos perdemos su mar de susurros, tampoco sentimos los olores ni las brisas frescas de la tarde, ahogamos los crepúsculos en la indiferencia hasta que de pronto aparece un haiku.



Larga noche;
el sonido del agua
dice lo que pienso
(Choshu)

¿Desde qué territorio misterioso viene este texto que por un instante flota en la página y que con tanta sencillez expresa lo inasible?

El haiku ha sido definido por los expertos como un acto mínimo de enunciación que enaltece un elemento o un instante tenue de la vida cotidiana. Creado en Japón en el siglo XVI originalmente era dicho y más tarde se comenzó a escribir. Fue influido por el budismo Zen y proviene más de la observación de la naturaleza que de un pensamiento.

El primer maestro fue Matsuo Basho, que vivió entre 1644 y 1694, y lo definió como "lo que está sucediendo en este lugar, en este momento". A comienzos del siglo XX el haiku extendió su influencia en Occidente. Creo que con eso basta, por ahora. Sigamos.



Un viejo charco
un pájaro en picada
el ruido del agua

(Basho)

Cayendo a tierra
el volantín
ya sin alma

(Kubonta)

La primavera que se aleja
duda
en las flores tardías del cerezo
(Buson)

lunes, diciembre 05, 2005

TENEMOS PROBLEMAS


"Dios ha muerto."
Nietzsche.
Leipzig, 1882.


"Nietzsche ha muerto."
Dios.
Av El Cielo s/n, agosto de 1900.



"Dios y Nietzsche han muerto y últimamente yo también me estoy sintiendo mal."
Anónimo.
Santiago, Liguria, Baño de hombres, 2005.