miércoles, noviembre 21, 2007

RETRATO EN MOVIMIENTO

De pronto los ojos se abren y en un instante caigo del cielo, me asomo desde el infierno o soy expulsado del paraíso y aterrizo bruscamente en la cama. Un segundo para darse cuenta que estaba soñando, otro segundo para retener y luego encender la luz y anotar, anotar, anotar. La primera impresión es clave, algunas imágenes todavía están ahí, rondan por la habitación como sombras que no alcanzaron a huir de mi vigilia. Hay que retenerlas de inmediato, atrapar la fugacidad de lo que está a punto de desaparecer, traspasarlas al papel, evitar que se escapen.

Naoko, una de las protagonistas de "Tokio Blues", la novela de Haruki Murakami vive en una difusa frontera con el otro lado: "Cuando me siento sola hay algunas personas que me hablan desde las tinieblas. Igual que los arboles mecidos por el viento susurran en la noche ...".


Los sueños vienen de lejos, o de muy cerca, pero del otro lado, donde lo oscuro y lo luminoso se mezclan para susurrarnos como los árboles en la noche y decirnos que los otros que fuimos aún están allí, algo huérfanos, pero deseando ser vistos, recordados y reconocidos, intentanto convencernos de que somos uno solo viajando por el tiempo.


Aparte de explorar libros, películas y fotografías también revisito sueños -los nocturnos, los verdaderos- y me dedico a vagabundear entre ellos para ver con qué me encuentro. Durante mucho tiempo tuve las ganas, y la disciplina, para anotar mis sueños como una manera de hurguetear en mi inconsciente, de enterarme de cosas acerca de mí que ignoro o que quizá ya olvidé.

Después de anotar todo lo que se pudo, cierro los ojos y me hago el dormido para sorprender a algún trozo perdido de otro mundo que quizá me puede conectar con esa vida paralela que vivimos por las noches y que nos regala tesoros, claves, pistas de algo que sucedió o la intuición de lo que está por ocurrir.



Llegué a tener notas de centenares de sueños que recorrían las imágenes nocturnas de varios años. Leerlos después de un tiempo me producía la sorpresa de encontrarme con los fragmentos de un retrato, sintiendo el mismo estupor que provoca asomarse al pasado a través de una fotografía de hace muchos años: ese gesto al sonreír, el cuerpo de entonces, el largo del pelo, la ropa que alguna vez usé y que era la puesta en escena del que fui. ¿Ese era yo?

Vuelvo a explorar ese crepúsculo que enfurece al mar, la araña inmensa bajando por la cordillera, la imagen de mis padres, la casa derritiéndose, el caballo que se convierte en un niño que es mi hijo, la mañana gloriosa en que camino sobre el mar, el toro mordiéndome la mano, el galope orgásmico, el jardín donde están ellas, todas ellas, mientras yo me paseo invisible, espiando cada uno de sus gestos.


Revisitar cada sueño me produce el placer de mirar una especie de cortometraje del cual soy el único autor y el solitario espectador.


La inmersión arroja luces, aparecen intuiciones, un personaje se asoma desde las penumbras. Reúno los fragmentos e intento reconocerme. Descubro tendencias, sueños que se repiten, que vuelven una y otra vez aunque con pequeñas variantes, agregando matices que configuran un retrato en movimiento.

martes, octubre 16, 2007

Roma Ruiz

TRES. 10 de noviembre. Todo sucedió vertiginosamente. Llegamos a la conferencia de prensa, nos instalan en una sala de espera, cuando van 5 minutos de atraso Ruiz mira la hora y levanta una ceja (le gusta la puntualidad), es que la conferencia de prensa anterior se ha demorado un poco nos explican, pocos minutos después nos dicen que ya, que entremos, que ahora sí.

Cuando vamos por el pasillo nos dicen que acaba de salir un tipo que salió con mala cara, alcanzo a ver su sombra (después nos enteramos que lo habían puesto en aprietos porque a nadie le gustó la película), es Coppola, me dicen, ¡Coppola!, me digo a mí mismo, glup hace mi garganta, ¡es Coppola!, me vuelvo a decir por si no me escuché, glup de nuevo, pero ya estamos sentados frente a los periodistas, hay que responder en italiano, glup hace mi garganta por tercera vez, dura media hora y todo transcurre normal.

Tres de la tarde, nos estamos tomando un café en el hotel con Ruiz y Valeria Sarmiento, nos vamos a ir a las 15.45, estamos cerca, la función es a las 4, en la sala grande nos han dicho, ¿qué significa sala grande? había preguntado en la mañana, tiene 1.120 butacas me contestaron. ¿Cómo irá a ser eso? pensé, tomando en cuenta a todas las estrellas que circulan por ahí el pronóstico no es simple.

De pronto, a las 15.15 aparecen unos tipos que nos vienen a buscar, ¿por qué tan temprano?, porque tienen que hacer alfombra roja nos responden, glup, glup, glup hace mi garganta, ¿alfombra roja? Disimuladamente me lustro los zapatos pasándolos por la parte de atrás del pantalón.

Tac, llegamos. 100 metros de alfombra roja nos esperan, miro mis zapatos, quedaron más o menos nomás, prefieron ni mirar cómo quedaron los pantalones. Vallas a ambos lados, mucha gente, al fondo diviso una gradería con 70 fotógrafos que nos esperan, en realidad, esperan a Ruiz, yo estoy allí de puro suertudo, comenzamos el paseo, un tipo de protocolo que va detrás de nosotros nos dice piano, piano, más lento, no se apuren, esto es un rito que tiene su ritmo.

Después de recorridos 30 metros llego a creer que soy importante, a los 50 metros mejor ni explico para que no piensen mal de mi, a los 70 ya estaba medio inconsciente, deténganse en los puntos blancos dice el tipo de protocolo que nos sigue de cerca, yo lo escucho desde muy lejos, el sonido está como abombado, las imágenes me pasan en cámara lenta, termina la sesión de fotos y cuando dejo la alfombra roja y vuelvo a pisar el cemento descubro, agradecido de volver a encontrarme conmigo, que soy el mismo gil de siempre, el de todos los días, que la alfombra roja duró apenas dos minutos (¿o dos días?), vuelvo a la normalidad, me dejo de creer importante, el sonido es normal, las imágenes pasan a una velocidad normal pero yo estoy low batt.

Entramos a la sala. Repleta. Se llenó 40 minutos antes nos dicen. Por protocolo presentan primero al productor ejecutivo, me debo poner de pie, aplauden cocon cortesía, otra vez siento todo abombado, luego presentan a Ruiz, una ovación, nos sentamos, el director del festival está al lado de Ruiz, apagan las luces y comienza La Recta Provincia. Fin, aplausos. Todo parece haber ocurrido en pocos minutos.

Juro que voy a llevar un papel confort en el bolsillo para limpiarme los zapatos cuando sea necesario. ¿Habré ensuciado la alfombra roja?

DOS. 20 de octubre. Hoy se estrena La Recta Provincia, antes iremos a la conferencia de prensa. La prensa italiana que ya la vió ha tenido elogiosos comentarios hacia la pelicula. Se ha dicho que es un resumen de toda la filmografia de Ruiz.

El jueves recibió el premio Maestro del Cine en el Campidoglio, que es la sede de la Alcaldía de Roma, y lo hizo acompañado, entre otras autoridades chilenas e italianas, por la Presidenta Bachelet.

En su discurso de agradecimiento Ruiz citó a la madre de un presidente latinoamericano que dijo "si hubiera sabido que iba a ser Presidente lo habría educado mejor", para agregar: "si hubiese sabido que iba a recibir este premio habría hecho mejor las peliculas". En su discurso la presidenta valoró que Ruiz fuera tan chileno y tan universal.

Mientras tanto, el agua de la Fontana di Trevi aparece teñida de rojo. Un grupo "futurista", se especula que sea de ultraderecha, protestó contra el Festival de Cine por el dinero que se gasta. Fue un acto vandálico que atentó contra un símbolo romano y, al mismo tiempo, cinematográfico: La dolce Vita, una de las grandes películas de Fellini quedó manchada de rojo. Los romanos se declaran ofendidos por esta imbecilidad. La tontera no tiene límites y los futuristas son unos retrógrados.

Me complica no tener tiempo para escribir, pero son tantas las actividades que no alcanzo. Anoche nos fuimos a comer con Ruiz a la Osteria del Tempo Perso, elegida por razones tanto cinematográficas como culinarias, con Valeria y un par de amigos. Conversamos lento, largo, y de todo. Esta contento. Nos acordamos de sus nietos, en particular uno, Javier Sanfeliu, que se llevo mas de un brindis carinoso y admirativo.

Vi a Cate Blanchet, todavia estoy estupefacto pero no dire nada porque no quiero tener problemas con Belluci.

Voy al cine, despues sigo.

UNO. 16 de octubre. El jueves 18 de octubre Raúl Ruiz recibe el premio Maestro del Cine, que antes fué otorgado a Hitchcok, Godard, Scorsese, Polansky y otros maestros. El sabado 20 se estrena el largometraje La recta Provincia. Y durante todo el Festival se llevará a cabo la retrospectiva de Ruiz exhibiéndose 46 de sus películas. Entre ellas, Días de Campo, Tres tristes tigres, Diálogo de exiliados, Palomita Blanca, Tres vidas y una sola muerte, Klimt, Las tres coronas del marinero, Los dominios perdidos, etc., etc. O sea, Roma a todo Ruiz.

Las exhibiciones y eventos se llevan a cabo en el Auditorium, un recinto gigantesto con varias salas de música y cine, espacios al aire libre, una librería espectacular, restoranes, cafeterías, salas para niños y una multitud de periodistas de todo el mundo que circulan por el lugar.

Y, por supuesto, una alfombra roja. Los primeros en pasar por allí el jueves en la tarde serán Monica Bellucci (¿podré resistir aquello?), el actor francés Daniel Auteuil y el director Alan Corneau. Todo comienza con "Le deuxième souffle", un film que coquetea con el género negro en los bajos fondos (¿ella será mala o buena?, me da lo mismo; ¿se salva o la matan?, eso no me da lo mismo).

Las seccciones del Festival son varias: 14 películas en competencia; otras tantas en la categoria Lo mejor del Cine 2007, donde va La recta provincia porque, siendo homenajeado Ruiz con el Premio y la Retrospectiva, no podía ir en concurso, se habría sentido como una presión para el jurado.

Hay otra sección que es interesante, Actors Studio, con las mejores peliculas de actores y actrices que se formaron en la mítica academia: Paul Newman, Rod Steiger, Marlon Brando, Dustin Hoffman, etc. En ese contexto, una conversación con Jane Fonda. Además, homenaje a Sophia Loren. Una secciòn que se llama Alicia en la ciudad, que va en las mañanas y es cine para ninos.

Y estrellas, muchas estrellas. Y por si fuera poco, Francis Ford Coppola, que decidió estrenar en este Festival.


El otro que la lleva es Walter Veltroni, Alcalde de Roma, creador del Festival, escritor y respetado crítico de cine. Y, además, poltico.

Acaba de crearse el Partido Democrático que reúne a ex comunistas y ex demócratacristianos. El domingo 14 recién pasado se realizaron unas primarias abiertas para elegir a sus autoridades, esperando los organizadores que, en toda Italia, votaran alrededor de 1 millón de personas. Votaron más de 3 millones y medio y el 74% lo hizo por Walter Veltroni.


El domingo en la noche me asomé por la sede del Partido Democrático de puro curioso y en medio de un ambiente muy efervescente, dato no menor, por los parlantes del lugar no sonaba un himno partidario sino The Beatles.

Veltroni, ahora convertido en el líder indiscutido de la centro izquierda dijo algo que me pareció interesante: "el país está más adelante que quienes lo representan, y también más adelante que quienes lo relatan", en una muy directa llamada de atención a la clase política y a los medios de comunicación.

Veltroni conoce muy bien el cine de Raúl Ruiz. Por estos días, ambos nadan en reconocimientos: Veltroni con millones de votos que convierten al Partido Democrático en la principal fuerza política de Italia, y Ruiz, puesto a la misma altura de Hitchcok, Godard y Polansky, homenajeado con la retrospectiva de sus peliculas y La Recta Provincia seleccionada por el Festival para su estreno mundial.

(Mientras tanto, yo me pregunto: ?Y ella? ?Se salva o la matan? La prefiero mala pero viva.)

sábado, septiembre 08, 2007

RAÚL RUIZ. "LA RECTA PROVINCIA"

(CUATRO actualizado el 20 de septiembre con datos de audiencia de La Recta Provincia y trabajos futuros).

UNO. Comenzó la serie realizada por Raúl Ruiz para TVN, de la cual tuve el privilegio, y la suerte, de ser su Productor Ejecutivo. Cuatro capítulos basados en mitos y leyendas del campo chileno con historias inolvidables y encantadoras.



El antecedente de este trabajo, además de toda su obra cinematográfica, es que durante largos años de estudio y de conversaciones con antropólogos Ruiz se internó en el mundo de los cuentos folklóricos. Después de esa experiencia descubrió que en muchas ocasiones el folklore de cada país tiene elementos comunes con el de otros. "Hay mitos vikingos -dice- que son parecidos a los chilenos. Los cuentos folklóricos unen más que separan".

En "La Recta Provincia", nombre con que se autodenominaban los "brujos" de Chiloé, están las claves del cine de Ruiz: una mezcla del presente y del pasado, de los vivos y los muertos, de lo real y su reflejo, de la vigilia y del sueño, de la realidad y los espejos.

Desde el punto de vista narrativo la historia se afirma en las convicciones de siempre del realizador. Tal como lo señala en su libro "Poética del Cine", algunas de ellas provienen de su crítica a la "teoría del conflicto central" elaborada por el cine norteamericano que "es el único país del mundo -afirma Ruiz- en el que el cine haya desarrollado desde temprano una teoría narrativa y dramática global (...) que se ha vuelto palabra de ley."

En el texto evoca el primer enunciado de esa teoría: "una historia tiene lugar cuando alguien quiere algo y otro no quiere que lo obtenga. A partir de ese momento (...) todo los elementos de la historia se ordenan alrededor de ese conflicto central". El precio de esto, agrega, es que ella "nos obliga a eliminar todas aquellas otras (acciones) que no incluyen ninguna confrontación".

Esto sería un "concepto depredador: un sistema de ideas que devoran toda otra idea" acerca de cómo narrar una historia. El punto es que de este modo, tal como sostiene Ruiz, no hay equivalencia entre el conflicto central y la vida de todos los días, que tantas veces tiene que ver con decisiones inconscientes y accidentales de la vida cotidiana.

Me parece que la hegemonía de la teoría del conflicto central, que nos tiene absolutamente domesticados, nos priva de otras posibilidades narrativas muchos más amplias y a menudo más enriquecedoras. La receta narrativa del cine norteamericano a la que alude Ruiz hace que las películas inspiradas en ella sean tan predecibles y, por eso, aburridas.

Volviendo a Ruiz, en "Poética del Cine", refiriéndose a la receta en que se traduce la teoría del conflicto central, señala que "nuestros raptores nos hacen prisioneros de la voluntad del protagonista; y al final de la película somos entregados a nosotros mismos, sólo que más tristes que antes y sin otra idea que la de embarcarnos en otra historia igual."

Pasando a otro tema, les cuento que además de la serie para TV se realizó el largometraje de "La Recta Provincia" que hace poco fue seleccionado por el Festival Internacional de Cine de Roma (del 18 al 28 de octubre) para su estreno mundial. Allí también se exhibirá, en un acontecimiento inédito, una retrospectiva de 51 películas de Ruiz. Por si eso fuera poco, se le entregará el mítico premio Maestro del Cine, que antes recibieron Hitchcok, Godard y otros cineastas destacados.

Bueno, allí hay algunas claves para disfrutar "La Recta Provincia", los lunes en TVN.

DOS. (22 de agosto). Pasó lo que no tenía que pasar y el capítulo 1 de La Recta Provincia salió más tarde por un alargue imprevisto de Informe Especial. Obviamente se han tomado todas las medidas para que eso no vuelva a ocurrir.

Al margen del rating que obtenga, en TVN existe el convencimiento de que la obra de Ruiz es un aporte al público, a la cultura y a toda la televisión chilena.

A pesar de la hora de salida tuvo un excelente rating (13.1 puntos), quedando en el segundo lugar en el horario en que fue emitida. "Duro de matar 2" (de Mega) sólo sacó 1.5 puntos más que La Recta Provincia. Además, la serie le ganó a "CSI" (11.2 de Canal 13), a "Jerichó" (5.3 puntos en Chilevisión) y a "Misión Imposible" (5.8 en La Red). La serie tuvo un rating significativo en audiencias de entre 13 y 34 años y fue vista por similar cantidad de hombres y mujeres.

Gran triunfo de Ruiz. Además, esto demuestra que cuando hay una propuesta cultural bien promocionada el público llega.

TRES. Fragmentos de Ruiz.

Ejercicios de ironía en Radio Concierto, entrevista de Fortuño y Góngora. Variante 1. "Con Steven Spielberg todo bien; la dirección de foto, el montaje, la cámara, los actores...; todo bien, menos la película". Variante 2. "En las películas de Spielberg se duerme bien."

Entrevista en Hora 25 con Góngora. "Los chilenos están nublados." En entrevista con Octavio Crespo, de Artes y Letras de El Mercurio: ""Insistir en ser chileno es como insistir en estar resfriado, pero aún así es un país que existe e insiste." Otra, con Crespo también: "todo pensamiento es creador, son cadenas de ideogramas que atraviesan el lenguaje y lo usan como aeropuerto. La idea aterriza en el idioma, encuentra una expresión en las palabras y vuelve a salir volando."

Y otra más con Crespo: -¿Cuales son sus imágenes totalizantes de Chile?

-"Tengo bastantes, hago muchas listas de imágenes. La que más me llama la atención últimamente es un hombre de rodillas, comiéndose un hot-dog y mirando un pozo. Es inexplicable, pero es justamente esa manera de ser inexplicable la que hace hablar a la imagen, la hace decir algo de Chile." (Lo mismo me había dicho en otra oportunidad, pero a propósito de otra pregunta relacionada con el tema: -¿Desde donde parte una película tuya: de una idea, de un texto, de una imagen?)

CUATRO (20 de septiembre). A algunos les molestan las cifras, pero con ellas se puede olfatear algunas tendencias. En promedio, cada capítulo de La Recta Provincia la vió alrededor de un millón de personas. La composición del público tuvo tendencias interesantes. Los jóvenes entre 18 y 24 años y los adultos jóvenes entre 25 y 34 fueron los espectadores más numerosos y persistentes. La vieron más mujeres que hombres.

No está nada de mal: los jóvenes y las mujeres la llevan.

Y ya comenzamos a trabajar de nuevo. Está prácticamente listo el guión de "La noche de enfrente", a partir de una obra de Hernán del Solar. Y estamos en la pre producción de "Cuentos del Mar", una serie de 5 capítulos.

Si todo va bien, comenzamos a filmar en febrero de 2008.

viernes, septiembre 07, 2007

DOCTV IB. "La venganza de Ramón Ramón".

DOCTV IBEROAMÉRICA es una iniciativa orientada al fomento de la producción y difusión de documentales que se concreta en Chile en la transmisión por TVN de un ciclo con los mejores documentales de América Latina. Además, los canales públicos de otros 12 países emiten simultáneamente la serie.

El sabado 8 de septiembre se inicia el ciclo con el documental "La venganza de Ramón Ramón", de Ximena Salazar. Esta es la historia de Antonio Ramón Ramón, español, que viene a vengar la muerte de su hermano caído en la matanza de la escuela Santa María de Iquique ocurrida el 21 de diciembre de 1907. Su objetivo es asesinar al general Silva Renard, quien dió la orden de fuego.

En cada uno de los 13 países se llamó a un concurso para que los realizadores independientes presentaran sus proyectos. En Chile se presentaron 35 proyectos, 11 de regiones y 24 de Santiago. En toda América Latina se presentaron más de 400 proyectos, lo cual es una potente señal de la capacidad de los realizadores de levantar proyectos y llevarlos a cabo.

Los jurados de cada país, sin conocer la identidad de los autores, y sólo en base a los méritos de los proyectos, preseleccionaron a 5 finalistas. Estos participaron en un pitching ante el jurado para presentar directamente sus proyectos. "La venganza de Ramón Ramón" fue elegido en Chile como ganador por la unanimidad del jurado.

El sabado 15 de septiembre se emite el documental de Costa Rica "Querido Camilo". Esta es la historia de Camilo Mejía, un soldado estadounidense enviado a la guerra de Irak que decidió desertar y se convirtió en un objetor de conciencia. Fue sometido a un tribunal militar y pasó más de un año en prisión.

"¿Por qué estamos allí? ¿Tenemos derecho a hacerlo?", son algunas de las preguntas que Camilo Mejía se hace hoy cuando está convertido en un activista anti-guerra.

Ojalá pueden ver estos documentales que reflejan la mirada de diversos realizadores independientes de América Latina sobre temas de actualidad.

(continuará)

jueves, julio 19, 2007

NOTAS DESDE ROMA

Comienzo con "Roma ciudad abierta" (1945), la gran obra de Rossellini, el Manifiesto del cine neorrealista italiano, una historia cercana al registro documental que nos revela a una ciudad azotada por la guerra y el nazismo y estremecida por su propia pasión y sus deseos de ser.

UNO. 19 de julio, 8.30 de la mañana. (DOCE, y final, actualizado el 19 de agosto).

20 grados la minima, 36 la màxima, el teclado es italiano tiene sòlo algunos acentos y al revès, la vida es dura, cada cierto tiempo hay que arrancar y meterse a una tienda, a una Iglesia o a una libreria a robar aire acondicionado. Afuera el calor es insoportable. En las librerias Roberto Bolano arremete. Estàn Isabel Allende, Marcela Serrano y Skàrmeta, pero Bolano, con "Notturno Cileno", se va colando hacia los estantes màs visibles. En las Iglesias, ancianas de una edad imposible dormitan a la espera de que pase el calor. Afuera, italianas improbables caminan a varios centimetros del suelo, se pasean como si no pasara nada màs importante que ellas mismas. Y uno, muerto de calor, con el cuello acalambrado de tanto girarlo.

DOS. Las cubistas, chicas que bailan arriban de un cubo en las discotecas, pequenas estrellas pre faranduleras a la espera que alguien las descubra o se las lleve de paseo a cualquier lugar, se cuelan a cada rato por las pantallas de television y relatan sus noches: "aqui cualquiera me puede invitar un trago, o llevarme a pasear por la noche, o a su casa, o a vivir con èl, ,lo que quiera." Ellas tiene claro el libreto, ellos tambièn. Lo mismo la tele.

TRES. Compro el diario espanol El Pais y en una vineta llamada El Roto se lee: "!Que gran avance: hemos pasado de tener que protegernos del clima a tener que proteger al clima de nosotros!".

CUATRO. Paseo con la magnifica Guia de Roma editada por el Touring Club Italiano que desde 1925 ayuda a descubrir y comprender esta ciudad. Ni una sola foto, ningún dato olvidable, 1040 pàginas en las que calle por calle, palacio por palacio, se relata la historia de los sitios patrimoniales de Roma, que son millones. Piazza del Poppolo: el obelisco que està al centro fue construido por Ramsès II en el 1.200 antes de Cristo (¿seguimos pensando que antes de nosotros no había nada?) y fue traido a Roma por el emperador Augusto. Còmo no. Los ejèrcitos romanos invadían los paises y se robaban las principales obras de arte y, como una senal de poder, las instalaban en sus ciudades como una manera de señalar que el mundo entero era romano. Esta es la ciudad de los obeliscos robados y, por estos dias, de brisas inexistentes.




CINCO. En un moderno sitio de acero y vidrio que parece levitar sobre el suelo, igual que las italianas, Ara Pacis Augustae, hay una exposiciòn que celebra los 45 anos de Valentino con centenares de vestidos tan delicados que parecen no existir. Màs tarde, acalorado despuès de ver tanto lujo, en la màs shilena y sin verguenza alguna, es decir, como un sinverguenza, porque el calor es apabullante, me mojo las patas durante largo rato en una sofisticada fuente. Gracias Augustae y gracias al arquitecto por su delicadeza.

SEIS. Camino por una calle del centro històrico y de pronto ella me dice: todos somos personas que nos hemos doblado en algun punto, que nos hemos torcido, que no hemos podido mantenernos a flote, y nos hemos hundido deprisa. Yo me voy para adentro y me quedo pensando en su insondable fragilidad. Al rato, me vuelve a hablar: cuando me siento sola hay algunas personas que me hablan desde las tinieblas. Igual que los àrboles mecidos por el viento susurran en la noche ellos se dirigen a mi. ?Què decir despuès de eso? Nada, sòlo seguir escuchando a Naoko, la protagonista de Tokio Blues, de Murakami, que me acompana por estos dias.

SIETE. Jueves 26 de julio. Me fui cuatro dias a una playa solitaria en Cerdena a casa de amigos romanos que estàn de vacaciones, donde no hay internet, ni computadores, ni discotecas, pero si hay unas aguas celestes increibles en las que me sumergia temprano en la manana hasta las 9 de la noche. Juro que no me deje caer de paracaidista, me ubicaron en Roma y me invitaron. Y continuaron mis lecturas hasta tarde en la noche, al borde de la madrugada.

Sanfeliu no quiere saber nada de Naoko, pero el caso de la senora Stone es màs dificil: "Còmo no hacia mucho que habia tomado conciencia de la pèrdida de su belleza, todavia, de vez en cuando se le olvidaba." Leo en Roma lo que sucede en Roma en una excelente novela del dramaturgo estadounidense Tennessee Williams, "La primavera romana de la senora Stone".

Williams ganò en 1948 el Premio Pulitzer de teatro por "Un tranvia llamado deseo" (llevada al cine por Elia Kazan en 1951 y protagonizada por Marlon Brando y Vivien Leigh) y en 1955 por "La gata sobre el tejado de zinc caliente" (llevada tambièn al cine por Richards Brooks en 1958 con Elizabeth Taylor y Paul Newman). Tambièn vale citar "El zoolòogico de cristal" (1945) y "La noche de la iguana" (1961), entre muchas otras. En 1961 Vivien Leigh protagonizò "La primavera romana de la senora Stone" junto a Warren Beatty como el gigolò romano Paolo di Leo, dirigida por Josè Quintero. Para no cansar sòlo agrego que en los ochenta Paul Newman dirigiò "El zoolòogico de Cristal" intrepretada por Joanne Woodward y John Malkovich.

O sea, estamos hablando de un maestro.

Ocurre que la senora Stone es viuda, millonaria, vine en un magnífico palacio con vista a la Piazza Spagna, està aburrida, fue una actriz muy popular màs por su energía que por su talento, asunto del que ahora dolorosamente toma conciencia, y vive en Roma a la caza de jòvenes sin casa que la distraigan a cambio de lujosos regalos. Ella està a la deriva, que es "todo lo que se hacia sin motivo" y "lleva una existencia casi pòstuma". Pero ella no declaraba aùn su derrota porque "caminaba por la calle como si estuviese entrando en escena".

Los problemas, sigue relatando Tennessee Williams, comenzaban a la hora del crepusculo, cuando "sòlo sus propios ojos en el espejo le habian devuelto la mirada, y la cama era ancha y blanca como un paisaje nevado que se vuelve tenuemente azul al caer la noche."

Asi, la pobre senora Stone, vivia una vida de mierda, Paolo, el joven de turno la maltrataba, y vivia en el vacio, "esa clase de vacio que permitia a tantos que ella conocia llevar la vida que llevaban sin ser conscientes de estar participando en el vasto ritual de la nada".


OCHO. La siguiente descripciòn que hace Tennessee Williams al inicio de la novela la cito aparte porque vale por si sola. "A las cinco de la tarde, a finales de marzo, el azul inmaculado del cielo de Roma empezaba a palidecer y un vaho mortecino empanaba la transparencia azul de las calles estrechas. Las cùpulas de las antiguas iglesias que, como pechos de gigantas yacentes, se elevaban por encima de los techos angulares, seguian banadas por la luz dorada, que tambièn banaba la cima de aquella inmensa cascada de peldanos de piedra que bajaba de trinitàa dei Monti a Piazza di Spagna."

Pechos de gigantas yacentes, ?qué se puede decir después de eso? No se si esta es la vez nùmero treinta que vengo a Roma o estoy al borde, pero nunca habia leido una descripcion tan precisa y al mismo tiempo tan poética de este rincòn de Roma.

NUEVE. Tres historias de la ciudad.

1. En 1593, se ordena el encierro de Giordano Bruno, nacido en Nàpoles, de la orden de los Dominicos, acusado de blasfemia y herejia, entre otras cosas, por sus ensenanzas sobre la infinitud del universo. "Dios es omnipotente y perfecto, dijo, y el universo es infinito; si Dios lo conoce todo entonces es capaz de pensar en todo, incluido lo que yo pienso. (...) Yo puedo imaginar un infinito nùmero de mundos parecidos a la tierra, con un jardin del Edén en cada uno."

En el 1600 se le declarò herético y fue expulsado de la Iglesia. Fue quemado el 17 de febrero de 1600 en la Plaza Campo Dei Fiori. Entonces, la Iglesia era gobernada por el Papa Clemente VIII, quien no tuvo la màs minima clemencia. Los romanos cuentan, con orgullo, que Campo Dei Fiori es la ùnica plaza importante de la ciudad que no tiene Iglesia. Al centro de la plaza hay una magnifica estatua de Giordano Bruno, quien poco antes de morir afirmò que su alma subiria con el fuego al paraiso.

La Iglesia tuvo piedad, pero de si misma, hace pocos días cuando el Cardenal Roger Mahony, de la ciudad de Los Angeles, EEUU, pagó US$ 660 millones para compensar abusos sexuales de los sacerdotes que alguna vez protegió cambiándolos de parroquia y absteniéndose de tomar las medidas que habrían correspondido. Cada víctima recibirá US$1.3 millones, lo que no está mal. El punto es que se llega a un acuerdo judicial para evitar testificar en un juicio que estaba a punto de comenzar.

2. Una amiga me invita a conocer Garbatella, un barrio popular construido a fines de los Veinte y que fue disenado con diversos servicios (teatro, muchas àreas verdes, banos publicos espectaculares, etc.) y con un diseno arquitectònico muy inclusivo que tiende a favorecer areas comunitarias y sociabilidad en el espacio pùblico. Es un fragmento tierno del que cuesta irse, un espacio urbano que se percibe al servicio de las personas, de emociones serenas y duraderas.


Además, barrio fotogénico y cinematogràfico porque allí se han filmado, entre otras, "Una jornada particular", dirigida por Ettore Scola y protagonizada por Marcello Mastroianni y Sofia Loren, y la segunda historia de "Caro diario", de Nanni Moretti, cuando el tipo pasea en una motoneta en el mes de agosto por una ciudad desierta.

A la pasada tomamos un café en el restaurante Biondo Tevere, donde cenò Pier Paolo Pasolini la noche anterior a su asesinato ocurrido el 2 de noviembre de 1975. Poeta, ensayista, periodista, dramaturgo, cineasta (entre tantas otras, "Mamma Roma, 1961; "El Evangelio segùn Mateo", 1964; "Teorema", 1968. Pasolini, un intelectual incòmodo para muchos, fue aparentemente asesinado por un joven marginal, pero hasta hoy permanece la idea de que ciertos poderosos en el gobierno lo deseaban muerto por las incisivas y profundas criticas a la sociedad italiana vertidas en sus obras.


En el Biondo Tevere la vida transcurre normalmente, aunque nadie ignora que Pasolini pasò alli su ùltima noche. Visitas ilustres han dejado su huella en el lugar, entre otras, Ana Magnani, notable actriz italiana ganadora del Oscar y del Globo de Oro por su participaciòn en "La rosa tatuada", dirigida por Daniel Mann en 1955, basada en una Obra de Tennessee Williams (otra vez el maestro). Ademàs fue la protagonista de "Roma, ciudad abierta", de Rosellini, un emblema del cine neorrealista italiano.

3. Me cuentan que Roma, desde el punto de vista de los espacios pùblicos y los servicios, tiene 111 micro ciudades. Sin embargo, un estudio sobre la percepciòn que tienen sus habitantes indica que ellos identifican sòlo 5 microciudades: el lugar donde viven; un par de sectores vecinos al suyo; el de sus padres; y el centro històrico. Esto demuestra que no habitamos una ciudad sino apenas algunos sectores de ella. Somos hijos de los barrios pero, al mismo tiempo, las nuevas tecnologias nos permiten pasearnos por todo el planeta porque Tokio y Santiago estàn a un click de distancia.

DIEZ. Hace pocos días el diputado Cossimo Mene, de la Unión Demócrata Cristiana, un sector que se acercó a Berlusconi, fue sorprendido con una prostituta en un lujoso hotel de Via Veneto. Esa calle fue convertida en un mito por Fellini al incorporarla en su película "La Dolce Vita" (1960), protagonizada por Marcello Mastroianni y Anita Ekberg, como el espacio urbano en donde una burgesía ricachona y decadente paseaba su frivolidad y su vacío. Hasta aquí todo rima.

El caso es que en la madrugada la prostituta se sintió mal luego de ingerir drogas y alcohol en cantidades y terminó en un hospital, donde descubren con quien y en qué estaba. Hasta aquí todo sigue rimando.

El punto es que el devoto político católico pocos días después iba a participar en un acto para convencer a los parlamentarios italianos que debían someterse a un test antidrogas. Aquí la rima se fue a la cresta y todo comenzó a chirriar.

Pero las cosas fueron aún peores y lo que antes rimaba terminó convirtiéndose en una sonajera ruidosa cuando el secretario general de su partido dijo que el problema era que el diputado, en cumplimiento del deber (¿cual de todos?), pasaba mucho tiempo lejos de su esposa y sus tres hijos y que, en consecuencia, proponía aumentar la dieta de los parlamentarios para que pudieran tener más cerca a su familia y así evitar tentaciones. Plop! De no creerlo. O sea, todo era por falta de dinero, pobrecito.

Todo es más patético si se considera que un diputado italiano gana mensualmente una dieta base de 15 mil euros, a lo que hay que sumar otros beneficios económicos por valor de otros 10 mil euros, equivalentes a 33 mil dólares, equivalentes a su vez 18 millones de pesos. Todo mal.

Como me decía un amigo italiano que es periodista y sigue el caso desde cerca, "en política no sólo hay que tener ética, también estética."

ONCE. Durante una cena al aire libre un grupo de hombres y mujeres italianas discuten acerca de cuales son algunos rasgos notorios del modo de ser de diversas ciudades. Tenían algunas concidencias: afirmaban que Roma es abierta, recibe, y en cierto modo dice "¡Tómame!" Torino, en cambio, es cortés pero cerrada, y dice "¡Búscame!"

¿Qué dice Santiago? ¿Cual sería la frase de Valparaíso, Concepción o La Serena?

DOCE (y final). Estoy en Santiago con la sensación de que todo lo vivido en Roma, a tranco lento, disfrutando cada instante, ya es sólo un recuerdo y siento que Santiago es avasallador, todo es mucho y además tiene que ser rápido. Pero, hace pocos días me conecto al ipod y me encuentro en la mitad de lo último que escuché en Roma, el magnífico Chet Baker, y todavía sigo allá, reviviendo cada instante. Esa es la gracia de visitar una ciudad y recorrerla con banda sonora.

Lo último. Repaso el libro "Historia de Roma", de Indro Montanelli, y me encuentro con lo siguiente. "Cuando un país sufre una derrota, inventa o exagera "gloriosos episodios" sobre los que llamar la atención de los contemporáneos y de las futuras generaciones y distraerla del resultado final y conjunto. He aquí por qué los "héroes" prosperan sobre todo en los ejércitos derrotados. Los que vencen no tienen necesidad de ellos. César, por ejemplo, en sus Comentarios, no cita ninguno."

domingo, junio 17, 2007

LA LUZ DE LA IMAGINACIÓN

Mucha tele, muchos pixeles, ipodvideos, devedés. Aludes de imágenes. Parece que nos interesa más la representación de la realidad que la realidad misma. Sonidos electrónicos por doquier: pip, pop, uac, nic, poing, uuuup, click, click, click...
Nos llenamos de luces, destellos, flashes. Además está la bruma permanente, ese aire sucio, esa mala onda, esa capa que apenas nos permite intuir que más arriba hay luz.


Encandilado y agotado me sumergo en el silencio y trato de salvarme volviendo a leer “Atrapando la luz. Historia de la luz y de la mente”, de Arthur Zajonc (Editorial Andrés Bello, 1994).

Hay que comenzar, así lo hace el libro, citando una frase que tiene más de 3.300 años: "Yo soy aquel que abre los ojos, y se hace la luz: cuando cierra los ojos, se cierne la oscuridad." (El dios egipcio Ra). “La luz de la naturaleza y de la mente -dice Zajonc- se entrelazan dentro del ojo y suscitan la visión. Pero cada una de ellas por separado es misteriosa y oscura.”

Vuelve a venirse encima esa vieja sensación: tan voyeuristas y, por eso mismo, tan ciegos.

Sigue. "Las características de una cultura se reflejan en la imagen que ha elaborado de la luz (...)en las mitologías de todas las civilizaciones abundan historias acerca del sol, la luna, las estrellas, el fuego, el arco iris y la aurora."

Los relatos son un espejo. "Cada cultura ha intentado develar a su manera la índole y el sentido de la luz, y así ha originado un relato sobre ella misma, revelando tanto sobre sí, sobre la luz de la mente de un pueblo, como sobre la luz de la naturaleza.”

Mientras tanto, por acá, ¿nos estaremos quedando sólo con el resplandor de una pantalla que ilumina metalicamente la oscuridad, tratando de comprender el mundo desde allí?

El punto central de los argumentos de Zajonc tiene que ver con la creación: “por brillante que sea el día nos volvemos figurada y literalmente ciegos si carecemos del poder artístico y formativo de la fantasía. La visión requiere de una luz interior.”

El ejemplo es contundente: "La civilización occidental nació hace tres mil años con el canto de un bardo ciego que, al componer la Ilíada y la Odisea, dio voz a la imaginación griega y a la poesía occidental. La ceguera infundía pureza y poder a las palabras de Homero. En las tinieblas de su mundo sensorial nació un universo de portentos, y su memoria se extendió hacia actos arquetípicos y una eterna edad heroica."

Mientras tanto, nos encandilamos con cualquier tontera y nos perdemos algo tan sencillo e iluminador como el silencio. Habrá que deshacerse de la bruma interna y volver a explorar, a explorarse, porque se nos está atrofiando la imaginación y nublando la vista. Porque la belleza también está en el que mira, en el que sabe mirar.

Pero, antes de hundirse en el más oscuro de los pesimismos se asoma, salvadora, esa frase de Einstein: “en los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

miércoles, mayo 09, 2007

ADIVINAR MENTIRAS

Cada cierto tiempo Francisco Coloane, Premio Nacional de Literatura, volvía a Quemchi, en Chiloé, lugar donde nació en 1910. Siempre se instalaba frente a la misma ventana para mirar el mar y escribir. Lo atendía una señora que le preparaba las comidas y mantenía viva la chimenea. Ella lo obervaba y después leía sus libros. A lo largo de los años llegó a conocerlo bien.

En un programa de Frutos del País que está próximo a aparecer le preguntaron acerca del oficio literario de Coloane. Ella, con sencillez, dijo “lo que pasa es que don Francisco adivinaba mentiras”.


¿Adivinaba mentiras? Llevo semanas dándole vueltas a la respuesta de la señora y salí a buscar a Coloane. Me encontré con él en una entrevista que el escritor Carlos Droguett le hizo en la Revista Mensaje en diciembre de 1974.

Allí el viejo lobo de mar se preguntaba acerca de las dificultades de escribir un cuento fantástico de un hecho real. Recientemente le habían contado una historia: “un marino navegaba entre las islas Wollanston y Hermite cuando escuchó sones musicales. Desembarcó en su chalana y remó en dirección de donde venia la música . Detrás de una punta con robles aparragados encontró un barco destrozado entre las rocas . El mar había sacado de sus bodegas un cargamento de pianos arrojando los instrumentos sobre una arrestinga arenosa. Las olas del Cabo de Hornos iban y venían por sobre sus teclados ejecutando una extraña sinfonía que le hubiera gustado escuchar a Beethoven.”

"No he podido pasar del hecho y de su anécdota", dice Coloane en la entrevista, quizá pensando que ese hecho no tenía ninguna necesidad de fantasía.

La realidad ya era suficientemente creativa. Seguí buscando.

Por esas maniobras del azar (gracias Paul Auster) me encontré con un texto de Peter Brook, director de teatro (y de películas y de óperas y etcétera), nacido en Londres en 1925, que se llama “El teatro Sagrado”.

Allí sostiene que el arte siempre intenta “captar las corrientes invisibles que gobiernan nuestra vida. En la música -dice- reconocemos lo abstracto a través de lo concreto, comprendemos que hombres normales y sus chapuceros instrumentos quedan transformados por un arte de posesión. El director de orquesta no hace música, la música lo hace a él; si el director está relajado, receptivo y afinado, lo invisible se apodera de él y, a través suyo, llega a nosotros.”

Adivinar mentiras. Ser poseído por lo invisible.

Parece que la realidad elabora su propia ficción. Sólo hay que estar observando en silencio para adivinar mentiras, para ser poseído por lo invisible.

sábado, marzo 17, 2007

Imágenes (9) EL OTRO




Intenta moverse, no puede, se desespera. El grito del sueño viaja por el cuerpo, irrumpe en la habitación, remece los vidrios y lo despierta. Enciende la lámpara que está en el velador y aparece el rostro de la mujer en el retrato.

Se alza de la cama, abre la puerta, recorre el pasillo arrastrando las pantuflas, llega al baño, se acerca al espejo quebrado y contempla al otro que está frente a él, que también acaba de llegar. No lo reconoce. Las grietas del espejo se le han adherido al rostro.

El del espejo también lo está observando, los ojos del recién llegado se le han incrustado en sus frías cuencas de vidrio trizado.

Desde ambos lados del espejo se miran en silencio. La llave del lavatorio gotea.

Se escudriñan, ninguno de los dos sabe quien es el otro. Sus miradas extraviadas se interrogan mutuamente buscando en el otro algún indicio, un gesto, cualquier cosa que les permita adivinar quienes son.


El que se mira al espejo se gira, se devuelve por el pasillo arrastrando las pantuflas, entra a la habitación, cierra la puerta, se tira sobre la cama. Al rato se duerme.

El otro ha observado como se aleja. Imagina que ahora está recostándose sobre la cama y que luego se dormirá. Se queda solo, mirando el pasillo vacío, la puerta cerrada, las grietas del espejo quebrado. Sólo se escuchan las gotas cayendo en el lavatorio. Gira, camina hacia su habitación, cierra la puerta, se tira sobre la cama, se duerme.

Desde el sueño escucha el grito del otro, la puerta que se abre, las pantuflas que se arrastran por el pasillo hasta detenerse frente al espejo quebrado, la llave que gotea. Decide que esta vez no irá.

En la penumbra, si un voyeurista oculto en un rincón de la habitación observara, podría ver el rostro de la mujer del retrato.



( La obra visual es de José Gómez Fresquet (Frémez), artista cubano, y pensé que podría ser la mujer que imaginé durante la escritura del relato.)

viernes, marzo 16, 2007

EL DOLOR Y LA BELLEZA EN EL CUERPO DEL CRITICO

El 20 de junio recién pasado presenté el nuevo libro de Camilo Marks "La crítica: el genero de los géneros", que recopila 20 años de su magnifica labor como crítico literario en diversos diarios y revistas, y que ahora también desempeña en Hora 25.


Confieso que cuando me lo pidieron intenté escabullirme. Odio los lanzamientos de algo y los estrenos de cualquier cosa porque a ellos acude una multitud que sólo va a mirarse y a ser mirada, a pelar y a lucir sus trajes, y además salgo mareado, no por el cocktail de rigor, sino por una marea de perfumes que me marean. Hay excepciones, como cuando alguien que quiero mucho estrena una película, obra de teatro o libro. Era el caso, Camilo Marks es mi amigo.

De todos modos intenté evitar el rol de presentador porque he presenciado situaciones patéticas en las que algún presunto intelectual aprovecha la ocasión para hablar de sí mismo o sugerir que posee una enorme cultura o ideas brillantes, lo que en la mayoría de los casos no es cierto. Si se encuentran con un presentador de libros pasen rápido a la vereda de enfrente, no le presten plata y menos la tarjeta Bip.

Si se encuentran conmigo hagan lo mismo porque al final terminé presentando el libro. Aquí la presentación.

En la introducción al libro de Camilo Marks, la escritora Diamela Eltit señala que “una relación tormentosa mantiene en vilo o en vela el siempre tenso encuentro entre crítica periodística y el cuerpo del escritor.”

Por su parte, en el Preámbulo, el autor refiere al libro de un cineasta que, según él, “hice pedazos”. Pero, de inmediato aclara que destruyó el texto y “no a la persona, que, como tal, me merece respeto.”

A propósito de esto me quedé pensando entonces que en el cuerpo del crítico, de Camilo, sí hay un cruce muy particular que reúne a la belleza y el dolor.

El dolor del abogado que trabajando para la Vicaría de la Solidaridad debió enfrentar muchas injusticias y ser testigo de situaciones horrendas.

Y también está el hombre de una cultura refinada que desde muy pequeño tuvo interés por el conocimiento y por diversas expresiones artísticas.

Quizá su temprano tránsito por la belleza ya preparaba las condiciones para poder enfrentarse a tanto dolor sin que el alma llegara a sucumbir.

Así, en el cuerpo de Camilo, el dolor interpela a la belleza, mientras la belleza nos ayuda a comprender lo concreto y lo inasible que habita en el dolor.

Pero, Camilo no es sólo eso. Es también alguien que, como él mismo dice, jamás se ha tomado en serio a sí mismo, aunque sí a todo lo demás. Y también está el humor. Y su histrionismo. Y desde allí aparece otro Camilo.

Si ustedes son noctámbulos, insomnes o sonámbulos, o lo que sean, quizá alguna vez se han topado con el programa Hora 25 que se emite a una hora que no existe, lo cual nos convierte a todos en fantasmas, lo que no es malo, porque nos otorga una cierta impunidad, y en donde cada semana la cámara de televisión queda estupefacta y seducida ante las intervenciones de Camilo.

En la presentación de este programa, en un guiño cinéfilo, hay una escena en que columnistas y conductores se disparan simultáneamente unos a otros. Cuando grabamos la escena en un galpón sucio y viejo todos jugábamos a disparar y a morir. Todos, menos Camilo. Mientras nosotros simulábamos, Camilo moría de verdad.

Incluso moríamos de pie, para que no se nos arrugara el traje, en tanto Camilo era el único que, debido a las numerosas repeticiones de la escena, caía una y otra vez de espaldas al suelo levantando una nube de polvo, para concluir brillantemente la escena de su muerte estirando la patas hacia el cielo para luego dejarlas caer.

Pero como si eso fuera poco, mientras iba cayendo recitaba un texto de Tosca a Scarpia y un poco antes de aterrizar bruscamente en el suelo alcanzaba a decir “¡Muoi, muoi, damnato!” ("¡Muere, muere, condenado!"). Y allí se quedaba, inmóvil, hasta que recibía la instrucción de levantarse para volver a grabar.

Así, en esa paradójica situación y en su mejor estilo, Camilo volvía a reunir en su cuerpo la muerte y la belleza.

De este modo, muere cada sabado cuando se emite el programa, vive un domingo de resurrección con sus críticas en la Revista de Libros y los días martes, cuando, para bien o para mal, se repite el programa, Camilo vuelve a morir.

Y así, entre muertes y resurrecciones transcurre la vida de Camilo Marks que con estilo y maestría tanto estira la pata como nos ayuda a vivir con sus lúcidos viajes por la belleza.

Después de esto, sólo falta decir, ¡Larga, larga, larga vida a Camilo!

martes, marzo 13, 2007

LA MEMORIA PROHIBIDA

Epopeya es una serie documental de tres capítulos sobre la guerra del Pacífico realizada por la productora independiente Nuevo Espacio, con la dirección de Christian Aylwin, producida por Patricio Polanco y conducida por Rafael Cavada que transcurre en Santiago, en Lima y en La Paz, realizada para la serie de programas TVN 200 Años.

Allí se expone la opinión de diversos historiadores de cada uno de los países; se visitan escuelas para ver cómo se les transmite la historia a los estudiantes, y se entrevista a profesores y alumnos; se registra la opinión de ciudadanos comunes abordados en las calles, y también hay una rigurosa reconstrucción histórica de diversas batallas. Todo ello con la asesoría de expertos y con la participación de oficiales del Ejército y de la Armada.

Obviamente, entre los entrevistados hay interpretaciones y valoraciones distintas sobre los hechos históricos, pero ellas están tratadas con respeto y lealtad. Creo que Epopeya, además de una atractiva serie documental, es una magnífica clase de educación cívica.

Me sorprende que el embajador peruano Hugo Otero solicite al Directorio de Televisión Nacional no emitir la serie Epopeya. Ha trascendido que la iniciativa vendría del Presidente del Perú Alan García, seguramente motivada por problemas políticos domésticos.

¿A alguien se le podría ocurrir que nuestro embajador en Londres durante la detención de Pinochet le pidiera a la BBC que no emitiera un documental para evitar o no crear problemas de política interna en Chile?

En la reunión del 6 de marzo el Directorio de TVN abordó el asunto y luego que Daniel Fernández, Director Ejecutivo de TVN, y Vicente Sabatini, Director de Programación, respaldaran categóricamente al programa y garantizaran que cumplía con todos los requisitos de calidad editorial y de realización, el Directorio decidió mantener la fecha de estreno.

Luego viene la intervención del Canciller Alejandro Foxley e insiste con la petición de no exhibir Epopeya lo que deja al Directorio enfrentado a una compleja situación: el Ministro de Relaciones Exteriores argumenta razones de Estado. El tema debe discutirse.

El Directorio, luego de ver dos capítulos, envía sus felicitaciones al equipo realizador por la excelente calidad del programa y luego lleva a cabo dos votaciones. En la primera, por unanimidad, acuerda exhibirla sin modificaciones durante este año y, en la segunda votación, por mayoría, se decide postergar la fecha de estreno.

Soy Productor Ejecutivo de Epopeya, así como lo he sido de otros 19 programas en TVN y quiero hacer algunas reflexiones. Lo hago como ciudadano y como periodista, y sólo yo soy responsable de mis dichos.

Tengo el mayor respeto por el Directorio de TVN, el que es parte de una institucionalidad para la TV pública aprobada por el Congreso. Me parece importante que exista un Directorio como máxima autoridad y no un dueño que actúe a su arbitrio. También valoro que dicha instancia transparente sus decisiones, especialmente tomando en cuenta que todos los medios de comunicación están sujetos a múltiples presiones las que, en no pocas oportunidades, se resuelven en la penumbra.

Creo que los integrantes del Directorio actúan con honestidad, coincidan o no con lo que habría sido mi decisión. Obviamente, hubiera preferido que Epopeya no se postergara.

Me preocupan otras cosas. El Canciller Foxley solicita la suspensión de Epopeya sin haber visto la serie y más tarde nos enteramos de uno de sus argumentos: “con Perú tenemos una agenda de futuro y no es conveniente mirar al pasado.” Aquí se está vetando un tema y eso no me parece sano.


Cuando la Concertación llegó al gobierno en 1990 lo hizo con una exitosa agenda de futuro. Y, a pesar de dificultades y limitaciones, este país ha tenido la valentía de revisar serenamente los hechos del pasado precisamente para enfrentar el futuro con mayor confianza.

Por ejemplo, recordemos que el ex Presidente Patricio Aylwin, a través de una cadena nacional de radio y televisión, pidió perdón, en nombre del Estado de Chile, a los familiares de las víctimas de la represión. Agreguemos a ese gesto el Informe Rettig; la Mesa de Diálogo con la participación de militares y familiares de las víctimas de la represión; el Informe Valech; el mea culpa del General Juan Emilio Cheyre, etc.

Es decir, este país ha realizado un esfuerzo dificultoso, doloroso y sincero para rescatar la memoria, revisar el pasado y, desde allí, intentar solucionar las consecuencias de nuestras tragedias.


¿Se agudizaron nuestros conflictos o, por el contrario, se fortalecieron los mecanismos racionales, propios de un Estado de Derecho, para resolverlos? La respuesta es evidente. ¿Salimos mal parados de ese difícil émpeño? No, categóricamente no. Después de ese esfuerzo colectivo –que aún no concluye- Chile salió fortalecido, nuestra conciencia ética fue capaz de asumir desafíos y pudimos sentirnos un poco más orgullosos de nosotros mismos.

En 1988 un grupo de profesionales (Eugenio Ahumada, Rodrigo Atria, Javier Luis Egaña, Carmen Quesney, Gustavo Saball, Gustavo Villalobos y el que escribe), publicamos un exhaustivo relato, cuya investigación había comenzado en 1982, acerca de las violaciones a los derechos humanos.

El libro se llamaba “Chile: La Memoria Prohibida”. Lo titulamos así porque durante la dictadura se nos prohibía, entre tantas otras cosas, tener memoria. Me duele mucho saber que, ahora en democracia, persista ese riesgo.


Por otra parte, en todo el país se están realizando múltiples iniciativas para conmemorar el Bicentenario emprendidas por ciudadanos, centros académicos, autoridades y medios de comunicación. Muchas de esas actividades naturalmente se proponen revisar hechos históricos, volver a mirar con serenidad nuestros desencuentros y reflexionar sobre nuestra identidad para soñar un futuro mejor. Ahora se dice que no es conveniente mirar hacia el pasado. ¿Qué hacemos? ¿Postergamos el Bicentenario?

Creo que la misión del Canciller es muy compleja y no dudo de su honestidad, pero todos tenemos el deber de realizar nuestro trabajo en el marco de la libertad de expresión y con respeto a los valores de una sociedad democrática.

En los años duros millones de ciudadanos realizaron intensos esfuerzos por recuperar la libertad de expresión. Todos aceptaron correr riesgos por esa tarea. Hubo periodistas que fueron amedrentados, expulsados de sus trabajos, hostigadas sus familias, detenidos, exiliados e incluso asesinados por defender la libertad de expresión. No podemos deshonrar su testimonio y su memoria.


Parece instalarse un supuesto que no comparto en absoluto: que la información, y la memoria, le hacen mal a una sociedad democrática. Pienso exactamente lo contrario: la información es fundamental para una democracia y los ciudadanos tienen derecho a ser informados. Y la memoria, no es para quedarse pegado en el pasado, es para construir un futuro que no repita el pasado.

Hoy en la mañana me encontré con Teresa Matte y Cristián Warnken, productora y realizador de Una belleza Nueva y, hablando de este tema, me comentaron la entrevista que va el próximo domingo y que se relaciona con los silencios de la historia. La frase me dio vueltas durante todo el día y concluí que cuando se silencia a la historia tarde o temprano todo se complica.